La terracería es la partida que menos se ve en la obra terminada y la que más problemas causa cuando se hace mal. Un piso que se agrieta a los dos años, una nave que se asienta de un lado o un patio que se encharca en cada lluvia casi siempre tienen el mismo origen: la plataforma no se compactó como debía y nadie lo comprobó a tiempo.

Qué significa compactar al 95 %

La especificación se expresa como porcentaje del Proctor, que es la densidad máxima que ese suelo puede alcanzar en laboratorio con una energía y una humedad determinadas. Compactar al 95 % Proctor significa que el material en campo alcanzó el 95 % de esa densidad de referencia.

Los grados que se piden con más frecuencia en obra industrial:

Zona Grado típico
Terraplén general 90 %
Capa de apoyo bajo firme o losa 95 %
Base de vialidad o patio de maniobras 95 – 100 %

Por capas, siempre

Un relleno no se compacta de un solo golpe. El material se tiende en capas de 20 a 30 cm compactados, se humedece hasta la humedad óptima y se pasa el vibrocompactador las veces que haga falta. Si se tiende un metro de material y se pasa el rodillo encima, la parte superior queda dura y la de abajo hueca. El asentamiento aparece después, cuando ya hay una nave encima.

La humedad importa tanto como el equipo

El mismo suelo con dos puntos de humedad de diferencia puede quedar 4 % abajo del grado exigido. En temporada seca hay que regar; en temporada de lluvia, esperar o airear. Es la razón por la que un programa de terracería serio siempre tiene holgura para clima.

Cómo se comprueba: la prueba que hay que exigir

El grado de compactación no se ve, se mide. La prueba estándar es la densidad de campo, y debe hacerse por capa y por área, no una sola vez al final. Un control razonable en obra industrial es una prueba por cada 250 a 500 m² de cada capa.

Lo que debe recibir del contratista:

  • Reporte de laboratorio por capa, con ubicación, fecha y grado obtenido.
  • El Proctor del material utilizado, como referencia contra la cual se compara.
  • Levantamiento topográfico de niveles al terminar la plataforma.
  • Si algún punto salió bajo, la evidencia de que se recompactó y se volvió a probar.

Si el contratista no entrega estos reportes, no hay forma de saber si la plataforma está bien. Y cuando el problema aparece, la reparación implica levantar lo que ya se construyó encima.

Drenaje: la mitad del trabajo

Una plataforma perfectamente compactada se echa a perder si el agua se queda encima o entra por debajo. Las pendientes, las cunetas y el drenaje pluvial son parte de la terracería, no un extra. En Tijuana, donde la lluvia se concentra en pocos eventos fuertes, el escurrimiento hacia el predio vecino es además un problema legal, no solo técnico.

Antes de firmar la cotización

  • ¿Está definido el grado de compactación por zona?
  • ¿Se especifica el espesor de capa?
  • ¿Están incluidas las pruebas de laboratorio y cuántas?
  • ¿Quién paga la recompactación si una prueba sale baja?
  • ¿El acarreo y la disposición del material excedente están dentro del precio?

Cuando estas cinco preguntas están contestadas por escrito, la terracería deja de ser la partida riesgosa de la obra. Si va a preparar un terreno para nave o patio, pida la visita técnica: levantamos niveles y le entregamos la propuesta con volúmenes y programa.